Postville cinco años más tarde: hacer Postville se convierta en victoria para la justicia

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Hoy, en el 5to aniversario de la redada de Postville, tengo el honor de compartir con ustedes las reflexiones de la hermana McCauley – Hermanas de la Caridad de la Santísima Virgen María (BVM), una de las figuras centrales en la respuesta de la comunidad a la incursión.

Reflexión: Mary McCauley, BVM

En nuestra lectura del Libro de Deuteronomio escuchamos las siguientes palabras

Recuerda que fuiste esclavo en Egipto, y que el Señor tu Dios te dio libertad.

Para mí la palabra clave de este breve versículo es “recuerda”.

Al pensar en el 12 de mayo del 2008, se me llena la mente y el corazón con cientos de recuerdos.  Algunos me animan el corazón, otros hacen que se rompa, y otros me lo retan.  Una memoria viva que tengo de aquella tarde es de haberme parado en el sencillo comedor de la rectoría de la iglesia St. Bridget, el lugar que pronto se convirtió en el centro de mando de este evento histórico tan importante, y de leer allí un anuncio del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

El anuncio de ICE fue un intento de explicar lo que había tenido lugar a las 10:00 de esa mañana funesta.  La letra era pequeña y las palabras eran precisas.  Revisé el anuncio esperando encontrarle el sentido de lo que pasaba a mi alrededor.  Leí una línea tras otra y luego mis ojos se encontraron con estas palabras:

Una redada de imigración se llevó a cabo en Agriprocessors en Postville, Iowa para mantener la integridad de la ley . . .

Después de ver estas palabras no seguí leyendo.  Había leído bastante.  Vi a mi alrededor niños buscando a sus padres . . . mujeres buscando a sus esposos.  Vi caras agobiadas de miedo.  Fue en aquel momento que sentí conmovido mi corazón y provocada mi consciencia.  No tenía ninguna duda de que mientras nuestro gobierno pretendía defender la integridad de la ley habían ignorado del todo la integridad de la persona . . . la integridad de la familia . . . la integridad de una comunidad, igual que la integridad de los valores en los que se basa nuestro país.

Es por nuestro profundo respeto y amor por toda persona afectada por la redada de Postville y por nuestro profundo deseo de defender los valores de nuestro país que nos pedimos unos a otros no sólo recordar sino también reconciliarse.  La reconciliación se trata de redimirse, se trata de llegar a otros, se trata de relaciones que sanan.  Este aniversario nos da la oportunidad de contactar a nuestro gobierno, a los empleadores, quienes por avaricia y comportamientos inmorales se aprovecharon de nuestros trabajadores indocumentados, a nuestros vecinos que tienen miedo del extranjero, a los legisladores que se han demorado en re-escribir las leyes descompuestas e inhumanas y en pedir la reconciliación y la reforma.

Éste es el momento de decirnos unos a otros: sigamos adelante, respetemos y honremos la dignidad de todo el mundo, reconozcamos que nuestras leyes tienen un solo propósito que es asegurar el bien común.  Éste es el momento de devolverle a la ley su integridad, la integridad de la familia, la integridad de los valores americanos, la integridad del país.  Nuestras memorias tal vez nos entristecen pero no nos paralizarán nunca.  Nuestras memorias, nuestras conciencias, nuestra integridad, nuestro respeto por la dignidad de todas personas, nos exigen hacer sin vergüenza todo lo posible para . . .

Hacer que la tragedia de Postville se convierta en victoria para la justicia.

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